viernes, 19 de octubre de 2007

CREENCIAS

Creo en los unicornios tanto como en los extraños seres humanos.
Creo en el polvo de las hadas como creo en la magia del dinero,
capáz de aparecer cosas tan grandes como edificios o tan pequeñas como caramelos.

Creo en las alfombras mágicas tanto como en los luiminosos juegos artificiales.
Creo en las pócimas mágicas como en la alopatía.

¡Pero hay una cosa en la que no creo!
No creo en el amor... ese es sólo un producto de mi imaginación, es un bipolar ser imaginario que me toma y me deja cada que no tengo nada mejor en que creer.

jueves, 11 de octubre de 2007

dinero

la relación más tormentosa y larga de mi vida la he tenido con el dinero.... LO ODIO PERO LO DESEO AL MISMO TIEMPO

domingo, 7 de octubre de 2007

VIDA



Acrílico sobre papel
Querétaro, Qro. MEXICO. 2004

el viernes

El viernes me caí y me dí cuenta que el suelo es muy duro.
Me di cuenta de mi estúpido idealismo,
que la vida nos es fácil,
que los deseos no se cumplen sólo por desearse,
que me he cansado de vivir en una nube
que he roto un espejo, del que ahora sólo regresa a mi mente su sonido al estrellarse.

Hoy es domingo, en tres dias crecí 10 años.

Dejo atrás mis dias de niña estúpida que disfruté,
Pero me he dado cuenta que no puedo seguir en el parque jugando con mis amigos imaginarios, con mis sueños de llegar a las estrellas, ni de una casa de malvavisco.

viernes, 5 de octubre de 2007

月に会いたい

月がいない時、困る。
笑顔でって来ない、
涙を止められない、
命に興味がない。

月がいない時、
愛ができない。

¿Preguntas?

Me he cansado del sondeo intrínseco de mi mente,
de sus imparables encuestas, y entrevistas,
de sus interminables cuestionarios.
Pero ignorarla implicaría dejarme al azar de la existencia,
sin siquiera darme cuenta si vivo o ya he muerto.

martes, 2 de octubre de 2007

Placeres

Ella llega a su apartamento. Cierra la puerta. Deja caer su mochila con los pesados libros de las clases de patología y fisonomía sobre el sillón. Se quita los zapatos. Va por agua a la cocina.
Se para sobre un pie y se recarga en el viejo refrigerador casi vacío.
Bebe de su vaso grande. El delineador corrido en sus ojos verdes acentúan sus ojeras. Tiene la mirada fija en la pared y muerde de vez en cuando el vaso de plástico naranja y duro. Frente a ella ve las imágenes que su cabeza proyecta como celuloide en pantalla de cine.
Regresa a la "realidad" o al menos a su apartamento. Deja el vaso en el fregadero. Sale de la cocina. Se acomoda el cabello negro alborotado después de un largo día de escuela.
Entra al baño sin cerrar la puerta. Sale y se dirige a su cuarto. Prende la lámpara del buró. Se sienta en la cama, se quita el suéter púrpura de manga y cuello largo que lleva puesto. Se queda sin playera. Se ve las manos, tiene delgadas líneas rojas en las muñecas. Las toca y sonríe.
Suspira. Se quita los pantalones dejándolos en el suelo. Apaga la lámpara.
Se oculta bajo sus sábanas duras color vino, intenta dormir sin conseguirlo. Se desespera.
Lleva su mano a la cara, baja por su rostro, el cuello , su seno izquierdo, el derecho, la baja hasta el abdomen, le da una vuelta al ombligo con su dedo medio. Toca más abajo. Apenas llega a su sexo y toda su piel siente frío, junta las manos cerca de su cara y enrosca su cuerpo.
Se sienta, prende la lámpara de nuevo, abre el cajón del buró y saca un cuadernillo y un bolígrafo. Escribe algo. Los guarda. Saca un exacto para cortar cartón. Se lo acerca a la muñeca izquierda, se hace una cortada más para su colección.
Se vuelve a recostar bajo las sábanas. Comienza a sangrar. Lleva la mano a su pecho. Aún siente frío pero empieza a sentir el cálido, húmedo y espeso líquido, tan suyo y a la vez tan ajeno a ella.
Mueve la mano, la sangre la moja, la calienta, la llena, la satisface, la excita. Tiene los ojos cerrados. Piensa que la sensación es parecida a ser tocada por alguien más. Alguien que la ama. Alguien que conoce y sólo existe en ella. Una creación de ella. Alguien a quien ha esperado.
La sangre deja de fluir con la misma intensidad, se seca, se enfría. Ella se sienta rápidamente, agitada, despeinada. Abre el cajón y vuelve a cortarse
con más fuerza. Se acuesta y vuelve a su labor.
La frente, las mejillas, la boca, el cuello, todo es rojo ahora. Su respiración se agita, gime, se muerde los labios, grita. Pasa la muñeca sobre sus pechos su abdomen. Respira más rápido. Sus piernas se vuelven rojas. Su respiración se detiene... termina.
Sonríe con una lágrima que se mezcla con el rojo de sus mejillas. Su mirada está fija en el techo. Pero las imágenes de su mente no fluyen, se han detenido en un fotograma vacío. Su mano cuelga. Aún escurre sangre de su muñeca.... escurrirá... escurrirá ahora sin ella.