martes, 14 de julio de 2009

republicado

El siguiente texto lo publiqué en Octubre del 2008, pero siento una gran necesidad de re-publicarlo hoy.

fantasmas
Odio a los fantasmas, no por su inexplicable presencia, sino por su repentina ausencia.

2 comentarios:

mendoza dijo...

A veces en susurros, en reflejos negados de luna, acechan temblorosos por caricias.

Anónimo dijo...

yo también me acordé de tí...