viernes, 9 de octubre de 2009

desprendimiento

Llegé, me senté, junté las hojas con el texto necesario.

Justo cuando las golpeteé sobre la mesa para acomodarlas,
¡se desprendieron cientos de sus grafíás!

Ahora tengo una bolsita llena de letras,
e infinidad de textos posibles sobre las mismas hojas...

1 comentario:

Anónimo dijo...

me paso lo mismo una vez, pero de mi vida se desprendieron los acentos, y ahora ya no puedo escribirlos.

aun tengo la esperanza de encontrarlos por ahi vagando