sábado, 2 de octubre de 2010

engaño

Aquello que le deprimía y molestaba,
no era que su esposa le engañara,
sino que Él no conseguía con quien hacerlo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

eeeeeeeeeeeeeeeeee!!! por fin te leo de nuevo! mi escritora! como la quiero! felicidades! siga tejiendo con las letras las cosas hermosas que sabe decir.
un abrazo fuerte!
Mayela